En su práctica, Baquerizo-Racines construye mundos visuales arraigados en realidades concretas, marcados por tensiones entre centro y periferia, legalidad e ilegalidad, y visibilidad y apropiación. Le interesa la repetición histórica y cómo se media a través de procesos relacionales. Su trabajo suele comenzar con el dibujo y se expande hacia la investigación de archivo, imagen en movimiento, instalación y formatos colaborativos. Explora identidades “mestizas” y apropiaciones informales (piratería) de imágenes dominantes, abordando el extractivismo tanto como práctica material como lógica cultural, a menudo desde un lente lúdico e hiperreal.
